sábado, 6 de julio de 2013

Control para la Solución de Problemas


 

En las organizaciones, la solución de problemas gira en torno a la selección de la acción alternativa más idónea entre varias existentes que resulte en la solución de aquello que impide lograr un objetivo, una meta o un labor especifica que aspiramos obtener, y que en el mejor de los casos ya ha sido planificada con anterioridad.

Para lograr tomar la decisión correcta por muy elemental que sea el problema que se haya presentado, se debe tener claro qué debe lograrse para una situación optima, cuál es el problema en específico, la identificación y evaluación de las posibles alternativas que existen para el caso, la elección e implementación de la alternativa mas viable, como también, el  seguimiento y evaluación de la misma.

En ese camino de resolver o solventar un problema de la organización se presentan una serie de interrogantes para quién es responsable de la solución:

 ¿Cómo verifico la naturaleza y magnitud del problema?,  ¿A partir de que información verificar su posible origen?,  ¿De dónde se obtiene información que permita basar u orientar un solución eficaz?,  ¿Realmente conozco y domino la organización dónde trabajo?, ¿Cuento con el control de las actividades de la organización y sistemas de registros e información adecuados?,  ¿Puedo confiar en la información que poseo para evaluar problemas y tomar decisiones?.

En los casos en que no hay un control o información confiable dentro de las actividades de la organización, la toma de decisiones para la solución de problemas estará basada simplemente en informaciones muy generales; conocimientos sobre las circunstancias que rodean al problema o situaciones similares; y la experiencia, la capacidad de análisis o la intuición que posea la persona que toma la decisión. En todo caso, éstos serán aspectos importantes en la solución del problema pero es necesario asegurarse de no experimentar en la solución y para tomar decisiones con responsabilidad gerencial, se hace necesario llevar implícito siempre el proceso administrativo (planificar, organizar, dirigir y controlar) dentro de los cuales el control juega un papel bien significativo.

De acuerdo a Fayol (citado por Melinkoff, 1990), "Consiste en verificar si todo se realiza conforme al programa adoptado, a las ordenes impartidas y a los principios administrativos. Tiene la finalidad de señalar las faltas y los errores a fin de que se pueda repararlos y evitar su repetición". (p.62)

 Según Koontz y  O´Donell (1996), el control “Implica la medición de lo logrado en relación con lo estándar y la corrección de las desviaciones, para asegurar la obtención de los objetivos de acuerdo con el plan” (s/p).

Para Stoner (1996), el control administrativo se define como “el proceso que permite garantizar que las actividades reales se ajusten a las actividades proyectadas” (p.610).

Según Robbins y Coulter (2010), el control “es el proceso de monitoreo, comparación y corrección del desempeño laboral.” (p 397)

Los autores citados coinciden en que el control establece una relación entre lo planificado, proyectado o establecido desde un comienzo con los resultados obtenidos y en realidad, es lo que persigue ésta fase administrativa, a fin de corregir si hay desvío alguno de lo programado. Para ello, el control se vale de estándares, indicadores, e información general que muchas veces en las organizaciones del siglo XXI (en plena era de la información y comunicación), están contenidos en bases de datos o digitalizados en nubes de información diseñados por la organizaciones.

El control en la toma de decisiones debe ser tomado en cuenta desde dos puntos de vistas: como parte de los procesos administrativos y operativos que han de ser el punto de partida para evaluar, corregir y retroalimentar los procesos, como también, el dominio y seguimiento que se debe llevar sobre el curso de acción de las decisiones tomadas que garanticen hechos finales tal cual fueron concebidos cuando se tomaron las decisiones. Ambos puntos de vista permiten el “conocimiento concienzudo” del avance real de lo planificado y permite correcciones oportunas de errores en el curso de acción, basados en  tomando en cuenta la premisa  “entre mas tarde se tome una decisión, mas relevante e importante será la misma, y por lo tanto mas riesgos habrá en el alcance de sus resultados”.

Lcda. Francis Valeri M.

 

Referencias Bibliográficas:

Koontz H. y O Donnell C. (1970). Curso de Administración Moderna. Mc Graw Hill, Quinta Ed. Colombia.

Stoner, J. (1996). Administración. Sexta Edición. Prentice Hall. Hispanoamericana S.A. México.

Melinkoff, R. (1990). Los procesos administrativos. Editorial Panapo. Caracas.

Robbins, S., Coulter, M. (1996). Administración. Decima edición. Prentice Hall. México.
 

Toma de Decisiones Organizacional (Video Interactivo, Corto Animado con Mensaje)


Guia para Tomar Decisiones (Video Interactivo)


Toma de decisiones por Nestor Braidot (Video Interactivo)


Gestion para la Solución de Problemas


La toma de decisiones consiste básicamente en elegir una alternativa entre las disponibles, a los efectos de resolver un problema actual o potencial. Para tomar una decisión  es necesario comprender, conocer y analizar un problema, para así poder darle solución.

Uno de los elementos fundamentales para llevar a cabo el proceso de planeación, es la toma de decisiones. Elegir entre una alternativa u otra es una de las tareas más difíciles con que se encuentra el  gerente, por cuanto es común que  suelan presentarse problemas dentro de una organización, sin embargo, no siempre suelen suceder problemáticas difíciles, sino que también se pueden presentar de manera repetitiva y por consecuencia suelen ser de mayor facilidad.

"La solución de problemas puede definirse como el proceso de identificar una diferencia entre el estado actual de las cosas y el estado deseado y luego emprender una acción para reducir o eliminar la diferencia (Anderson, 2004)".

La solución de problemas  puede requerir más de una decisión, y la toma de decisiones siempre enfrenta problemas. Por tanto se debe seguir una serie de pasos que permitan obtener el objetivo deseado:

·        Definir el problema. Determinando así ¿Qué es lo que se desea conseguir con esa situación?

·         Buscar alternativas. Pesar  en el mayor número de alternativas posibles, ya que cuantas más se nos ocurran, más posibilidades tendremos de escoger la mejor.

·        Valorar las consecuencias de cada alternativa.  Considerar  los aspectos positivos y negativos que cada alternativa puede tener, a corto y largo plazo, tanto para nosotros como para otras personas.

·        Elegir la mejor alternativa posible. Una vez que se ha pensado en las alternativas disponibles y en las consecuencias de cada una de ellas, habrá que escoger la más positiva o adecuada,  compararlas entre sí, escoger la que más nos satisfaga. Como normal general, aquella que tenga más ventajas que inconvenientes.

·        Aplicar la alternativa escogida y comprobar si los resultados son satisfactorios. Una vez elegida, deberemos responsabilizarnos de la decisión tomada y ponerla en práctica. Además debemos preocuparnos por evaluar los resultados, con lo que podremos cambiar aquellos aspectos de la situación que todavía no son satisfactorios y además podremos aprender de nuestra experiencia.

 
                                                                         Abg. Leida Quintero

 

                                                                                                  

Proceso de Toma de Decisiones (Videos Interactivos)

 
 
 
 

Planificación, Resolución de Problema y Toma de Decisiones



    
Dado la evolución del proceso de toma de decisiones abordada anteriormente es importante profundizar de manera más formal y explicita lo referente a la planificación como proceso. Organizacionalmente hablando, el punto de partida de las actividades está referido a ello, este primer paso del proceso administrativo enmarca dentro de sí una serie de aspectos importantes que se deben establecer para un correcto proceder, por lo que comenzamos haciendo referencia a algunas aproximaciones teóricas al respecto.

“El proceso de establecer metas y elegir medios para alcanzar dichas metas”. (Stoner, 1996.)

“… el proceso administrativo de escoger y realizar los mejores métodos para satisfacer las determinaciones políticas y lograr los objetivos”. (Winborg Jiménez Castro, 1995.)

“… un método bajo la forma de proceso, para la toma de decisiones entorno al mantenimiento de una realidad dada o a su transformación en otra más deseable, mediante la distribución de recursos entre fines múltiples, cumpliendo los siguientes requisitos: la minimización de costos, la maximización de beneficios y el mantenimiento de equilibrios dinámicos entre las fuerzas sociales que poseen los recursos, desean poseerlos o se ven afectados por el uso que de ellos se haga”. (Castellano, 1998).

“El proceso de establecer objetivos y escoger el medio más apropiado para el logro de los mismos antes de emprender la acción”. (Goodstein, 1998).
 
“Consiste en decidir con anticipación de lo que hay que hacer, quien tiene que hacerlo, y como deberá hacerse” (Murdick, 1994).

“La planificación es un proceso de toma de decisiones para alcanzar un futuro deseado, teniendo en cuenta la situación actual y los factores internos y externos que pueden influir en el logro de los objetivos” (Jiménez, 1982).

“La planificación es un proceso para la toma de decisiones que nos lleva a prever el futuro de cualquier organización, usando los recursos necesarios tanto humanos como materiales para el logro de los objetivos que se desean alcanzar de una manera más eficiente y económicamente posible”. (Molina, Morales y Bonilla; 2006).
 
Es decir que de este primer paso debe estar definido el ¿Qué? , ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Para qué?, ¿En qué tiempo?, ¿Con qué?, ¿Quiénes? Y ¿Dónde?, en pocas palabras los objetivos, los recursos, la duración, las actividades, los resultados y el lugar con los que contamos. En otras palabras es tomarse el tiempo de definir ¿Qué es lo que quiero? A partir de ello identificar los recursos con los que cuento (tiempo, personal, monetario, etc) y el resultado que espero obtener. En el caso particular de la resolución de problemas debemos conocer todos los elementos que lo conforman y comenzar un proceso de recopilación de ideas referentes a soluciones viables y realizar un engranaje junto a los recursos con los que cuento para determinar cuál opción permitirá  solventar la problemática  de la manera más eficiente posible.
 
Este paso lleva intrínseco  un carácter de racionalidad (dado que debe estar enmarcado en un proceso de pensamiento crítico), viabilidad (puesto que todas las actividades derivadas de este deben ser perfectamente ejecutables), pertinencia (considerando que las parte del plan deben cumplirse y rendir su fruto en el momento indicado), flexibilidad (puesto que  debe considerar la incertidumbre y las probabilidades de ocurrencia de eventos que puedan afectar el desenvolvimiento esperado de los acontecimientos) y lo más importante un sentido de compromiso para llevarlo a cabo.
 
Es importante tomar en cuenta el nivel de toma de decisiones en el que se circunscribe la planificación, por lo que se debe considerar que salvo en el nivel más alto, el estratégico, la mayoría de los procesos de planificación están supeditados a un plan organizacional, con sus propias políticas y objetivos a los cuales debemos adherirnos y a los que estamos supeditados, por lo que se hace referencia a que la planificación esboza unos límites sobre los cuales nos debemos manejar, y unos objetivos sobre los cuales debemos plantear nuestras acciones,  para que dado el problema, utilicemos eficientemente los recursos para alcanzar la solución. Esto nos conduce a plantearnos una nueva aproximación relacionada al carácter de gestión en la búsqueda de la solución de problemas y en el proceso de toma de decisiones.

 
                                                                 Lcdo. Emiro J. Uzcátegui M.