Dado la evolución del
proceso de toma de decisiones abordada anteriormente es importante profundizar
de manera más formal y explicita lo referente a la planificación como proceso.
Organizacionalmente hablando, el punto de partida de las actividades está
referido a ello, este primer paso del proceso administrativo enmarca dentro de
sí una serie de aspectos importantes que se deben establecer para un correcto
proceder, por lo que comenzamos haciendo referencia a algunas aproximaciones
teóricas al respecto.
“El proceso de establecer metas y
elegir medios para alcanzar dichas metas”. (Stoner, 1996.)
“… el proceso administrativo de
escoger y realizar los mejores métodos para satisfacer las determinaciones
políticas y lograr los objetivos”. (Winborg Jiménez Castro, 1995.)
“… un método bajo la forma de
proceso, para la toma de decisiones entorno al mantenimiento de una realidad
dada o a su transformación en otra más deseable, mediante la distribución de
recursos entre fines múltiples, cumpliendo los siguientes requisitos: la
minimización de costos, la maximización de beneficios y el mantenimiento de
equilibrios dinámicos entre las fuerzas sociales que poseen los recursos,
desean poseerlos o se ven afectados por el uso que de ellos se haga”.
(Castellano, 1998).
“El proceso de establecer
objetivos y escoger el medio más apropiado para el logro de los mismos antes de
emprender la acción”. (Goodstein, 1998).
“Consiste en decidir con
anticipación de lo que hay que hacer, quien tiene que hacerlo, y como deberá
hacerse” (Murdick, 1994).
“La planificación es un proceso
de toma de decisiones para alcanzar un futuro deseado, teniendo en cuenta la
situación actual y los factores internos y externos que pueden influir en el
logro de los objetivos” (Jiménez, 1982).
“La planificación es un proceso para la toma de decisiones que nos lleva
a prever el futuro de cualquier organización, usando los recursos necesarios
tanto humanos como materiales para el logro de los objetivos que se desean
alcanzar de una manera más eficiente y económicamente posible”. (Molina,
Morales y Bonilla; 2006).
Es decir que de este
primer paso debe estar definido el ¿Qué? , ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Para qué?, ¿En
qué tiempo?, ¿Con qué?, ¿Quiénes? Y ¿Dónde?, en pocas palabras los objetivos,
los recursos, la duración, las actividades, los resultados y el lugar con los que
contamos. En otras palabras es tomarse el tiempo de definir ¿Qué es lo que
quiero? A partir de ello identificar los recursos con los que cuento (tiempo,
personal, monetario, etc) y el resultado que espero obtener. En el caso
particular de la resolución de problemas debemos conocer todos los elementos
que lo conforman y comenzar un proceso de recopilación de ideas referentes a
soluciones viables y realizar un engranaje junto a los recursos con los que
cuento para determinar cuál opción permitirá
solventar la problemática de la
manera más eficiente posible.
Este paso lleva
intrínseco un carácter de racionalidad
(dado que debe estar enmarcado en un proceso de pensamiento crítico),
viabilidad (puesto que todas las actividades derivadas de este deben ser perfectamente
ejecutables), pertinencia (considerando que las parte del plan deben cumplirse
y rendir su fruto en el momento indicado), flexibilidad (puesto que debe considerar la incertidumbre y las
probabilidades de ocurrencia de eventos que puedan afectar el desenvolvimiento
esperado de los acontecimientos) y lo más importante un sentido de compromiso
para llevarlo a cabo.
Es importante tomar
en cuenta el nivel de toma de decisiones en el que se circunscribe la planificación,
por lo que se debe considerar que salvo en el nivel más alto, el estratégico,
la mayoría de los procesos de planificación están supeditados a un plan
organizacional, con sus propias políticas y objetivos a los cuales debemos
adherirnos y a los que estamos supeditados, por lo que se hace referencia a que
la planificación esboza unos límites sobre los cuales nos debemos manejar, y
unos objetivos sobre los cuales debemos plantear nuestras acciones, para que dado el problema, utilicemos
eficientemente los recursos para alcanzar la solución. Esto nos conduce a
plantearnos una nueva aproximación relacionada al carácter de gestión en la
búsqueda de la solución de problemas y en el proceso de toma de decisiones.
Lcdo. Emiro J. Uzcátegui M.
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