sábado, 6 de julio de 2013

Planificación, Resolución de Problema y Toma de Decisiones



    
Dado la evolución del proceso de toma de decisiones abordada anteriormente es importante profundizar de manera más formal y explicita lo referente a la planificación como proceso. Organizacionalmente hablando, el punto de partida de las actividades está referido a ello, este primer paso del proceso administrativo enmarca dentro de sí una serie de aspectos importantes que se deben establecer para un correcto proceder, por lo que comenzamos haciendo referencia a algunas aproximaciones teóricas al respecto.

“El proceso de establecer metas y elegir medios para alcanzar dichas metas”. (Stoner, 1996.)

“… el proceso administrativo de escoger y realizar los mejores métodos para satisfacer las determinaciones políticas y lograr los objetivos”. (Winborg Jiménez Castro, 1995.)

“… un método bajo la forma de proceso, para la toma de decisiones entorno al mantenimiento de una realidad dada o a su transformación en otra más deseable, mediante la distribución de recursos entre fines múltiples, cumpliendo los siguientes requisitos: la minimización de costos, la maximización de beneficios y el mantenimiento de equilibrios dinámicos entre las fuerzas sociales que poseen los recursos, desean poseerlos o se ven afectados por el uso que de ellos se haga”. (Castellano, 1998).

“El proceso de establecer objetivos y escoger el medio más apropiado para el logro de los mismos antes de emprender la acción”. (Goodstein, 1998).
 
“Consiste en decidir con anticipación de lo que hay que hacer, quien tiene que hacerlo, y como deberá hacerse” (Murdick, 1994).

“La planificación es un proceso de toma de decisiones para alcanzar un futuro deseado, teniendo en cuenta la situación actual y los factores internos y externos que pueden influir en el logro de los objetivos” (Jiménez, 1982).

“La planificación es un proceso para la toma de decisiones que nos lleva a prever el futuro de cualquier organización, usando los recursos necesarios tanto humanos como materiales para el logro de los objetivos que se desean alcanzar de una manera más eficiente y económicamente posible”. (Molina, Morales y Bonilla; 2006).
 
Es decir que de este primer paso debe estar definido el ¿Qué? , ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Para qué?, ¿En qué tiempo?, ¿Con qué?, ¿Quiénes? Y ¿Dónde?, en pocas palabras los objetivos, los recursos, la duración, las actividades, los resultados y el lugar con los que contamos. En otras palabras es tomarse el tiempo de definir ¿Qué es lo que quiero? A partir de ello identificar los recursos con los que cuento (tiempo, personal, monetario, etc) y el resultado que espero obtener. En el caso particular de la resolución de problemas debemos conocer todos los elementos que lo conforman y comenzar un proceso de recopilación de ideas referentes a soluciones viables y realizar un engranaje junto a los recursos con los que cuento para determinar cuál opción permitirá  solventar la problemática  de la manera más eficiente posible.
 
Este paso lleva intrínseco  un carácter de racionalidad (dado que debe estar enmarcado en un proceso de pensamiento crítico), viabilidad (puesto que todas las actividades derivadas de este deben ser perfectamente ejecutables), pertinencia (considerando que las parte del plan deben cumplirse y rendir su fruto en el momento indicado), flexibilidad (puesto que  debe considerar la incertidumbre y las probabilidades de ocurrencia de eventos que puedan afectar el desenvolvimiento esperado de los acontecimientos) y lo más importante un sentido de compromiso para llevarlo a cabo.
 
Es importante tomar en cuenta el nivel de toma de decisiones en el que se circunscribe la planificación, por lo que se debe considerar que salvo en el nivel más alto, el estratégico, la mayoría de los procesos de planificación están supeditados a un plan organizacional, con sus propias políticas y objetivos a los cuales debemos adherirnos y a los que estamos supeditados, por lo que se hace referencia a que la planificación esboza unos límites sobre los cuales nos debemos manejar, y unos objetivos sobre los cuales debemos plantear nuestras acciones,  para que dado el problema, utilicemos eficientemente los recursos para alcanzar la solución. Esto nos conduce a plantearnos una nueva aproximación relacionada al carácter de gestión en la búsqueda de la solución de problemas y en el proceso de toma de decisiones.

 
                                                                 Lcdo. Emiro J. Uzcátegui M.

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